Por: José María Guijarro
Subdirector: AIDO, Instituto Tecnológico de Óptica, Color e Imagen

Hoy en día, vivimos en una sociedad del exceso o del “más de lo mismo”. En esa sociedad abundan las empresas similares, con empleados similares y formaciones similares, con puestos de trabajo similares, ideas similares, productos similares, precios, garantías y calidades similares. Tras la emergencia de la sociedad del exceso se encuentran las fuerzas clave para alcanzar la diferenciación: el conocimiento de los mercados −lo que ha provocado que, hoy por hoy, estén viciados con un exceso de producción disparatado− y los avances tecnológicos, que han abaratado la comunicación.
Además de todo esto, hay que añadir que vivimos en una sociedad confusa. Las relaciones entre empresas se enmarañan; los vendedores también son compradores y los compradores, vendedores. También se desvanece la distinción entre productos y servicios, por lo que los átomos y los bites coexisten en la mayor parte de las ofertas comerciales actuales. Lo cierto es que, miremos hacia dónde miremos, sólo veremos fusiones: Este y Oeste, hombres y mujeres, estructuras y procesos, lo bueno y lo malo. Leer el resto de esta entrada »